Arroz con pollo clásico: pollo y arroz en una olla
Arroz con Pollo
Confortante arroz con pollo en una sola olla, cocido con verduras y especias.
Información nutricional (por porción)
El arroz con pollo es de esos platos que te abrazan al instante. En esta versión doramos muslos con hueso para una base de sabor profunda y luego los cocemos con arroz de grano largo, verduras y especias aromáticas hasta que todo quede tierno y el arroz absorba ese caldo sabroso. Es una comida sencilla de una sola olla pensada para noches en familia, reuniones de fin de semana o cualquier momento en que quieras algo casero y reconfortante.
Lo que más me gusta de esta receta es cómo se van sumando los sabores: los jugos caramelizados del pollo, un toque de azafrán o cúrcuma para el color, guisantes y pimiento rojo para frescura y un puñado de cilantro fresco al final. Es perdonadora, adaptable y mejor al día siguiente, ideal para quienes buscan una cena sabrosa con poco esfuerzo.
Ingredientes
- Muslos de pollo con hueso y piel:1.36 kg
- Arroz blanco de grano largo:400 g
- Caldo de pollo bajo en sodio:1 l
- Aceite de oliva:45 ml
- Cebolla amarilla, picada finamente:1 pieza
- Pimiento rojo, cortado en dados:1 pieza
- Dientes de ajo, picados:4 pieza
- Guisantes congelados:150 g
- Pasta de tomate:2 cucharadas
- Tomates en conserva en dados, escurridos:170 g
- Comino molido:1 cucharadita
- Hebras de azafrán (o cúrcuma):1/8 cucharadita
- Hoja de laurel:1 pieza
- Cilantro fresco, picado:1/2 taza (aprox. 15 g)
- Gajos de lima, para servir:2 pieza
- Aceitunas verdes en rodajas (opcional):80 g
- Sal kosher:1.5 cucharaditas
- Pimienta negra recién molida:0.5 cucharaditas
Instrucciones
Consejos
- Dora bien el pollo: los jugos caramelizados que quedan en la olla son oro para el sabor del arroz.
- Si no tienes azafrán, una pizca de cúrcuma dará un color bonito con sabor suave.
- Usa muslos con hueso para mayor jugosidad; si prefieres deshuesados, reduce ligeramente el tiempo de cocción.
- Deja reposar la olla fuera del fuego 5–10 minutos antes de destapar y esponjar para que el arroz termine de cocerse al vapor y no quede apelmazado.
