Berenjenas fritas crujientes con ajo y finas hierbas
Berenjenas fritas
Rodajas de berenjena perfectamente doradas y crujientes. Un acompañamiento mediterráneo clásico y sabroso.
Información nutricional (por porción)
Hay algo realmente mágico en una berenjena frita a la perfección. Cuando se hace bien, el exterior se convierte en una costra dorada y crujiente que da paso a un centro tan cremoso y tierno que casi se deshace en la boca. Esta receta es un básico en mi cocina, trayendo recuerdos de tardes de verano y reuniones familiares donde estas rodajas desaparecían antes de llegar a la mesa. Es el tipo de comida sencilla y honesta que te recuerda por qué las verduras pueden ser las protagonistas.
El secreto de las mejores berenjenas fritas reside en la preparación. Al salar las rodajas previamente, extraemos el exceso de humedad y el amargor, asegurando que la berenjena se mantenga firme y no absorba demasiado aceite durante la fritura. Me encanta usar una mezcla de pan rallado panko y queso parmesano rallado para darle al rebozado un toque extra de sabor y un crujiente superior. Sírvelas calientes con un chorrito de limón o un poco de salsa marinara, y verás exactamente por qué este plato es un favorito atemporal.
Ingredientes
- Berenjena grande:450 g
- Sal gruesa (o sal kosher):1 cdta.
- Harina de trigo de todo uso:65 g
- Huevos grandes:2 piezas
- Pan rallado tipo Panko:90 g
- Queso parmesano rallado:25 g
- Orégano seco:1 cdta.
- Ajo en polvo:0.5 cdta.
- Aceite vegetal para freír:250 ml
- Perejil fresco picado:2 cdas.
Instrucciones
Consejos
- Asegúrate de que el aceite esté lo suficientemente caliente antes de añadir la berenjena; si está frío, la berenjena lo absorberá y quedará grasienta.
- Usar una rejilla metálica para enfriar en lugar de papel absorbente ayuda a evitar que la parte inferior de las rodajas se humedezca con su propio vapor.
- Si te gusta el picante, añade una pizca de copos de guindilla o chile rojo a la mezcla de pan rallado.
