Kombucha casera baja en azúcar con cítricos y frutos
Kombucha baja
Kombucha brillante y efervescente, con muy poca azúcar y sabores de cítrico y frutos rojos.
Información nutricional (por porción)
Este es mi método favorito para una kombucha baja en azúcar: brillante, burbujeante y muy accesible para quienes prueban por primera vez. Al reducir el azúcar inicial a 133 g por 3,8 l y confiar en una fermentación algo más larga, alimentas lo suficiente al SCOBY para fermentar pero obtienes una bebida mucho menos dulce y más equilibrada. Me encanta añadir cítricos sencillos y frutos rojos en la segunda fermentación para un acabado vibrante y refrescante.
Te guío por pasos suaves: infusionar un té fuerte, enfriarlo de forma segura, añadir el arranque y el SCOBY, y consejos fáciles para embotellar y aromatizar. Esta receta rinde aproximadamente 3,8 l (unas 16 raciones) y es perfecta para beber a diario, compartir o experimentar con pequeños lotes de sabores.
Ingredientes
- Agua filtrada:3.8 l
- Bolsitas de té negro o verde:6 pieza
- Azúcar de caña orgánica:133 g
- Kombucha sin pasteurizar (arranque):500 ml
- SCOBY (cultivo simbiótico):1 pieza
- Rodajas de limón o naranja:125 ml
- Frutos rojos variados (fresas, frambuesas, arándanos):125 ml
- Jengibre fresco en láminas (opcional):2 cda.
Instrucciones
-
Para la segunda fermentación (aromatizar), vierte la kombucha en botellas con cierre hermético de tipo flip-top, añadiendo 1–2 cucharadas (15–30 ml) de fruta o jugo por botella de 350 ml —usa rodajas de limón y algunas bayas, y una lámina fina de jengibre si quieres. Deja 2,5 cm de espacio en la parte superior y cierra bien.
Consejos
- Nunca pongas el SCOBY en té caliente: las altas temperaturas lo dañan. Espera siempre a que el té esté a temperatura ambiente.
- Si quieres aún menos azúcar, deja fermentar 1 o 2 días más en la fase primaria: el SCOBY consumirá más azúcar cuanto más tiempo fermente.
- Usa vidrio, madera o plástico apto para alimentos; evita metales reactivos. Mantén todo muy limpio para prevenir bacterias indeseadas.
- Para evitar sobrecarbonatación, abre las botellas (hacer un pequeño alivio de presión) una vez al día durante la segunda fermentación y refrigera tan pronto alcancen el gas que prefieres.
