Galettes de requesón con melocotón y tomillo, rústicas
Galettes de melocotón
Galettes rústicas rellenas de requesón y melocotones con miel — brillantes y mantecosas para brunch.
Tiempo de preparación:30 minTiempo de cocción:25 minTiempo total:55 minPorciones:6Dificultad:Fácil
Información nutricional (por porción)
Calorías:280 kcal
Proteínas:12 g
Carbohidratos:32 g
Grasas:12 g
Estas galettes de requesón son mi forma favorita de lucir los melocotones cuando están en su punto más dulce. El relleno cremoso y ligeramente ácido mantiene el postre ligero, mientras que una pizca de miel y ralladura de limón refrescan cada bocado. La masa es sencilla — mantequillosa, hojaldrada y tolerante — así que aunque no hornees a menudo, sacarás resultados de pastelería.
Quedan ideales para brunch, postre o una merienda informal: córtalas templadas o a temperatura ambiente y sirve con más miel y unas hojas de tomillo. Me encanta preparar una tanda para visitas porque quedan elegantes sin mucho esfuerzo.
Ingredientes
- harina de trigo (todo uso):190 g
- azúcar granulado (para la masa):12 g
- sal (preferible kosher):1/2 cdta.
- mantequilla sin sal fría, en dados:113 g
- agua muy fría:45–60 ml
- queso cottage (granos pequeños):340 g
- yogur griego natural:30 g
- yema de huevo:1 pieza
- extracto de vainilla:5 ml
- ralladura de limón:1 cdta.
- azúcar granulado (para el relleno):30 g
- maicena (fécula de maíz):1 cda.
- melocotones, maduros pero firmes:3 pieza
- mantequilla sin sal (pequeños trozos):28 g
- hojas de tomillo fresco:1 cda.
- huevo batido (para barnizar):1 pieza
- miel (para rociar):30 ml
- azúcar gruesa, para espolvorear (opcional):12 g
Instrucciones
Consejos
- Si tienes prisa, usa masa de hojaldre o masa quebrada comprada; recorta en círculos y continúa con el relleno.
- Escurre bien el queso cottage para evitar un relleno acuoso; unos minutos en un colador marcan la diferencia.
- Elige melocotones maduros pero algo firmes para que las láminas mantengan su forma durante el horneado.
- Puedes preparar las galettes con antelación y calentarlas brevemente en un horno a 175 °C para que la corteza recupere su textura antes de servir.
