Hash Browns de Patata Rallada Caseros y Muy Crujientes
Hash Browns Caseros
Patatas ralladas doradas y crujientes, el acompañamiento perfecto para un desayuno estilo americano hecho en casa.
Información nutricional (por porción)
Hay algo increíblemente nostálgico en un plato de hash browns al estilo de las cafeterías americanas. Ese contraste perfecto entre el crujido exterior y la patata tierna y mantecosa por dentro es el sello de un gran desayuno. Aunque muchos recurren a la bolsa congelada, hacerlos desde cero es sorprendentemente sencillo una vez que conoces el secreto del éxito. Todo se reduce a controlar el almidón y la humedad para asegurar que las patatas se frían en lugar de cocinarse al vapor.
La clave absoluta para obtener esa costra de restaurante es el 'exprimido'. Al rallar patatas frescas tipo Russet y escurrir agresivamente cada gota de líquido, te quedas con tiras de patata pura que se doran de maravilla en una sartén caliente. Sazonadas con un toque de cebolla en polvo y sal, estos hash browns son el compañero ideal para unos huevos fritos y bacon grueso. Una vez que domines esta técnica, nunca volverás a la versión precocinada.
Ingredientes
- patatas tipo Russet o harinosas:900 g
- mantequilla sin sal:2 cda.
- aceite vegetal:2 cda.
- sal kosher:1 cdta.
- pimienta negra molida:1/2 cdta.
- cebolla en polvo:1/2 cdta.
Instrucciones
Consejos
- Utiliza siempre patatas Russet; su alto contenido en almidón es esencial para lograr esa textura crujiente.
- No tengas miedo de apretar fuerte al escurrir: cuanto más secas estén las patatas, mejor se dorarán.
- Evita darles la vuelta demasiado pronto. Necesitan contacto constante con la sartén caliente para desarrollar la costra dorada.
- Una sartén de hierro fundido proporciona el calor más uniforme y el mejor crujido, pero una antiadherente facilita el giro.
