Pastas cortas azeríes de cardamomo y mantequilla caseras

Publicado: 28 de febrero de 2026
Leyla YilmazLeyla Yilmaz
Etiquetas: Postre, Hora del té, Cardamomo, Azerbaiyano, Galletas, Shortbread

Pastas Azeríes

Pastas azeríes mantecosas con cardamomo: galletas fragantes y quebradizas, perfectas con té.

Tiempo de preparación:20 minTiempo de cocción:15 minTiempo total:35 minPorciones:24Dificultad:Fácil

Información nutricional (por porción)

Calorías:150 kcal
Proteínas:2 g
Carbohidratos:15 g
Grasas:10 g

Estas pastas cortas azeríes son mi pequeño homenaje a las mesas de té de Bakú: redondas, mantecosas y perfumadas con cardamomo, con una textura quebradiza que se deshace en la boca. Quedan preciosas con una ligera capa de azúcar glas o un toque de pistacho triturado y piden una taza de té negro fuerte o café al lado.

La masa es muy agradecida: la mezcla de harina y fécula mantiene las galletas tiernas, una yema aporta sedosidad y el cardamomo les da ese aroma cálido y floral tan característico. Al primer bocado notarás por qué querrás volver a poner una bandeja en el horno.

Ingredientes

  • Harina de trigo todo uso:375 g
  • Fécula de maíz (maicena):60 g
  • Azúcar glas (impalpable) para la masa:60 g
  • Mantequilla sin sal, ablandada:225 g
  • Yema de huevo:1 pieza
  • Cardamomo molido:1 cucharadita
  • Extracto de vainilla:1 cucharadita
  • Sal fina:1/2 cucharadita
  • Ralladura de limón (opcional):1 cucharadita
  • Pistachos triturados o semillas de sésamo (para decorar):30 g
  • Azúcar glas para espolvorear (opcional):30 g

Instrucciones

  1. Precalienta el horno a 160 °C y forra dos bandejas con papel de hornear.

    Papel de horno colocado en bandejas para galletas azeríes de mantequilla
  2. En un bol mediano mezcla la harina, la fécula de maíz y la sal hasta que estén bien combinadas.

    Harina maicena y sal batidas juntas en un bol de cerámica
  3. En otro bol grande bate la mantequilla ablandada con el azúcar glas hasta que la mezcla esté ligera y cremosa, unos 2–3 minutos. Incorpora la yema, el extracto de vainilla, el cardamomo molido y la ralladura de limón si la usas.

    Mantequilla y azúcar glas batidas con yema cardamomo vainilla y ralladura de limón cerca
  4. Añade los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla con una espátula y mezcla suavemente hasta formar una masa tierna. No trabajes en exceso: detente cuando la masa se mantenga unida.

    Ingredientes secos incorporados a la mezcla de mantequilla con cardamomo hasta formar una masa blanda
  5. Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y forma un disco. Estira la masa hasta unos 6 mm de grosor y usa un cortapastas redondo de 5 cm para cortar las galletas; vuelve a estirar los recortes una vez.

    Masa de mantequilla estirada fina y cortada en galletas redondas
  6. Coloca las galletas en las bandejas preparadas dejando unos 2,5 cm entre ellas. Presiona suavemente algunos pistachos triturados o semillas de sésamo en el centro de cada una si lo deseas.

    Galletas de mantequilla con cardamomo sin hornear cubiertas con pistachos triturados y sésamo
  7. Hornea 12–15 minutos, hasta que los bordes empiecen a dorarse ligeramente pero las galletas sigan pálidas. Gira las bandejas a mitad de cocción para que se hagan de forma uniforme.

    Galletas de mantequilla pálidas horneándose hasta que los bordes apenas toman color
  8. Deja enfriar las galletas en la bandeja 5 minutos y luego pasa a una rejilla hasta que estén completamente frías. Espolvorea con azúcar glas antes de servir si te apetece.

    Galletas azeríes de cardamomo enfriándose en una rejilla con azúcar glas

Consejos

  • Mantén la mantequilla blanda pero no derretida: así lograrás la textura quebradiza ideal.
  • Si la masa está demasiado blanda para cortar bien, refrigérala 15–20 minutos antes de estirar.
  • La fécula de maíz aporta ese bocado tierno y que se deshace en la boca que distingue estas pastas de un shortbread normal.
  • Guárdalas en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta 5 días o congela las galletas ya horneadas para conservarlas más tiempo.